La revisión de la literatura consiste en detectar, obtener y consultar la bibliografía y otros materiales útiles para los propósitos del estudio, extrayendo y recopilando la información relevante que atañe al problema de investigación. Debe ser selectiva: si en tu área existen 10,000 posibles referencias, la tarea es quedarte solo con las más importantes, recientes y de enfoque similar.
Tipos de Fuentes de Información
Danhke (1989) distingue tres tipos básicos que conviene entender antes de lanzarte a buscar:
| Tipo | Definición | Ejemplos |
|---|---|---|
| Primarias (directas) | Proporcionan datos de primera mano; son el objetivo final de tu búsqueda | Libros, artículos de revistas científicas, tesis, ponencias, documentos oficiales, páginas web de expertos |
| Secundarias (compilaciones) | Reprocesan información de primera mano; agrupan y comentan fuentes primarias | Índices temáticos, bases de datos como Psychological Abstracts, anuarios bibliográficos, resúmenes comentados |
| Terciarias (directorios) | Compendian nombres de revistas, boletines, sitios web, empresas e instituciones | Catálogos de publicaciones, directorios de asociaciones científicas, motores de búsqueda generales como Google o Yahoo |
Una fuente secundaria agrupa referencias directas (artículos sobre satisfacción laboral); una terciaria agrupa compendios de esas fuentes (listado de revistas que publican sobre ese tema). Los catálogos y buscadores generales funcionan como puerta de entrada terciarios o secundarios para llegar, en última instancia, a las primarias.
Detección y Localización del Material
Lo más común y lo más eficiente es no comenzar directamente por las fuentes primarias, salvo que conozcas muy bien el campo. La ruta recomendada tiene cuatro caminos posibles:
- Consultar expertos en el área que orienten hacia las referencias pertinentes y las fuentes secundarias relevantes
- Acudir a bases de datos y bancos de referencias conectados por computadora (ERIC, Psychological Abstracts, ABI INFORM, Communication Abstracts, entre otros)
- Revisar fuentes terciarias directorios, catálogos de revistas, guías de índices para localizar fuentes secundarias que conduzcan a las primarias
- Motores de búsqueda en Internet, la Web invisible y páginas de universidades, donde muchos investigadores publican sus trabajos
Una vez identificadas las fuentes primarias, hay que localizarlas físicamente: bibliotecas, hemerotecas, videotecas o su versión electrónica. Cuando no estén disponibles localmente, es posible contactar bibliotecas de otras ciudades, editoriales, o directamente a investigadores a través de directorios de asociaciones científicas.
Búsqueda Efectiva en Internet
Buscar sin método es perder horas. Aquí lo que realmente funciona:
Palabras clave y comillas: Si buscas fuentes específicas, entrecomilla las palabras clave por ejemplo, "sentido de vida" o "búsqueda en Internet" para que el motor devuelva resultados exactos, no aproximados.
Operadores booleanos: Se usan junto a los descriptores para delimitar o ampliar el universo de referencias:
AND(y): intersecta resultados → solo referencias que contengan ambos términos (Beatles AND canciones)OR(o): expande resultados → referencias con cualquiera de los dos términosNOT/AND NOT(y no): excluye → referencias sobre Beatles pero sin mencionar canciones
Directorios temáticos como punto de partida: Iniciar con directorios especializados casi siempre es la mejor estrategia. Librarians’ Index (lii.org), Infomine, Academia Info, UC Berkeley Subject Resources y Yahoo Directories permiten detectar fuentes con mayor rigor que una búsqueda libre. Evita los sitios con fuerte uso comercial: raras veces ofrecen material académico útil.
Al consultar una base de datos con thesaurus (como ERIC o Psychological Abstracts), selecciona primero los descriptores del vocabulario oficial del sistema; si un término no aparece, busca sinónimos. Las palabras ambiguas o demasiado generales producen listas de miles de referencias inútiles.
Criterios de Selección de Literatura
No toda referencia localizada merece entrar a tu marco teórico. Antes de incorporar una fuente, hazte estas preguntas:
- ¿La referencia se relaciona con mi problema de investigación? ¿Cómo y en qué medida?
- ¿Desde qué perspectiva aborda el tema? (psicológica, legal, económica, sociológica…) esto es decisivo
- ¿El enfoque es compatible con el tuyo? Un artículo sobre la relación jefe-subordinado desde la perspectiva administrativa no sirve si tu estudio es comunicológico
- ¿Es lo suficientemente reciente? Conviene comenzar siempre por las referencias más actuales; estas suelen integrar hallazgos anteriores
- ¿El rigor metodológico es aceptable? Si un estudio cuantitativo no reporta niveles adecuados de validez y confiabilidad, descártalo
Además, no rechaces literatura extranjera por principio: puede ofrecerte el punto de partida, guiarte en el enfoque o sugerirte cómo construir el marco teórico, aunque los resultados difieran según el contexto.
Para evaluar un libro rápidamente, revisa primero el índice de contenido y el índice analítico. Para artículos científicos, lee el resumen y, si parece relevante, salta directamente a las conclusiones antes de leer todo el texto.
Extracción y Registro de la Información
Una referencia perdida o incompleta puede costarte días de trabajo. Lo que anotes y cómo lo anotes determina la solidez de tu bibliografía.
Métodos de registro: fichas en papel, hojas sueltas, libretas, archivos digitales en disco duro o nube, grabaciones de voz con dictado digital. El método es lo de menos; lo esencial es extraer los datos y las ideas necesarios para el marco teórico.
Qué anotar de cada referencia (datos mínimos según el tipo):
- Libro: título, autores, lugar, año, editorial, número de edición o reimpresión
- Capítulo de libro compilado: título del capítulo, autores del capítulo, título del libro, nombre del compilador, páginas de inicio y fin, editorial, año
- Artículo de revista: título, autores, nombre de la revista, año, volumen, número, páginas
- Artículo periodístico: título, autores, nombre del periódico, sección, páginas, fecha completa
- Tesis: título, autores, facultad, institución, mes y año
- Sitio web: nombre del sitio, dirección electrónica completa; si tiene autor y año, incluirlos
- Artículo de revista en internet: autor, año, título, nombre de la publicación, dirección electrónica
Anota también dónde localizaste físicamente la referencia biblioteca, hemeroteca o enlace de favoritos para volver a ella si es necesario. Y cuando extraigas información, registra siempre si es una cita textual, un resumen o una paráfrasis; en todos los casos, la referencia completa debe acompañar la nota.